
En San Carlos, la eficiencia energética se ha consolidado como un pilar estratégico que impulsa la sostenibilidad, competitividad y excelencia operativa, en donde luego de doce meses de trabajo coordinado entre diversas áreas, obtuvimos por parte de la casa auditora AENOR la certificación internacional ISO 50001:2018 de Gestión de la Energía, luego de una exhaustiva auditoría externa realizada en noviembre de 2025.
Esta implementación nos permitió fortalecer el control de los indicadores energéticos en los procesos de mayor consumo, alcanzando gracias a ello resultados concretos y medibles.
En materia de combustibles, se logró una reducción acumulada del 7.17% en riego y cosecha mecanizada, equivalente al ahorro de 115,596 galones de diésel, lo que representa 1,172 toneladas de CO₂ equivalente evitadas. Por su parte, el consumo eléctrico del área industrial presentó una disminución acumulada del 1.88 % (equivalente a 2,262 MWh). A esto se suma la mejora en la eficiencia del proceso de cogeneración, que incrementó la producción en 0.3 % generando 1,030 MWh adicionales de energía renovable a partir del bagazo.
No obstante, más allá de los indicadores, el mayor valor del proyecto ha sido el fortalecimiento cultural. La eficiencia energética trascendió el ámbito técnico para convertirse en un compromiso transversal, en el que participaron activamente todas las áreas: operativas, administrativas y de soporte, consolidando de esta manera una nueva conciencia energética, marcada por la corresponsabilidad, el orden y el enfoque preventivo.
“La certificación no es un punto final, sino el comienzo de un ciclo de mejora continua”.


