Carta Abierta a los responsables políticos, las empresas, los inversores y los filántropos que financian proyectos de restauración

El Marco Mundial de Biodiversidad de Kunming-Montreal (KM-GBF) establece objetivos para detener y revertir la pérdida de biodiversidad, incluido el ambicioso propósito de garantizar que, para 2030, al menos el 30 % de los ecosistemas degradados se encuentren en proceso de restauración efectiva. A pesar de los ambiciosos compromisos asumidos en el marco del KM-GBF y otras iniciativas multilaterales como el Desafío de Bonn, AFR100 y la Gran Muralla Verde, la restauración a gran escala sigue estando dominada por programas de plantación de árboles, con una confusión generalizada entre reforestación y restauración (Parr et al., 2024). Numerosos proyectos han sido mal diseñados o han perseguido otras prioridades, lo que ha provocado daños no deseados a la biodiversidad autóctona por el uso de monocultivos, especies no autóctonas y, en ocasiones, invasoras (Bond et al., 2019; Holl & Brancalion, 2020; Lewis et al., 2019). Esto ocurre en un momento en el que el 38 % de las especies arbóreas del mundo se encuentran en peligro de extinción (UICN, 2024). A nivel mundial, es necesario que la biodiversidad pase de ser una cuestión secundaria a convertirse en un resultado clave de la restauración y otras soluciones basadas en la naturaleza (Brancalion et al., 2025; Seddon et al., 2021).

Leer más: https://nph.onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1002/ppp3.70169